Máquina de remo colocada junto a la pared de una habitación luminosa

La medida que aparece en la ficha del producto no es el espacio que vas a necesitar. Falta el margen del recorrido de tu propio cuerpo, y ahí es donde mucha gente se lleva la sorpresa después de comprar.

La cuenta que hay que hacer

Toma la longitud de la máquina y súmale entre 50 y 60 centímetros por detrás. Ese margen es el que ocupa tu cuerpo al extenderse en la fase final de la remada, cuando el asiento llega al extremo del riel y el tronco bascula hacia atrás. A los lados basta con unos 30 centímetros a cada lado para el recorrido de los codos y para poder subir y bajar con comodidad.

Con una máquina de 165 centímetros, el hueco de trabajo real ronda los 2,20 metros de largo por algo más de un metro de ancho. Conviene medirlo con cinta métrica en el suelo antes de comprar, no calcularlo a ojo.

Modelo En uso Guardada
MERACH Q1s 165 x 49 x 63 cm No se pliega
YOSUDA H-185 Riel completo 94 x 20,5 x 51,6 cm
Kitopa de agua 180 x 31 x 32 cm 31 x 20 x 96 cm
ISE SY-1750 156 x 55 x 70 cm No se pliega
Concept2 Modelo D 274 x 122 cm de espacio Se separa en dos piezas
Sunny compacta 148 x 51 x 63 cm 10,2 kg, se lleva a mano

La altura del techo también cuenta

Es el factor que nadie mira y que sí importa en las plegables. Una máquina que se guarda en vertical puede llegar a superar el metro y medio de alto, y si además la colocas sobre una tarima o dentro de un armario, conviene comprobar que cabe. En las de uso, la altura del asiento respecto al suelo determina lo cómodo que resulta sentarse y levantarse: cuanto más bajo, más incómodo si tienes problemas de rodilla.

Trucos si vas muy justo

La opción más eficaz es una máquina realmente ligera antes que una plegable pesada: es más fácil mover diez kilos a diario que desplegar un mecanismo de veinticinco. Colocarla en paralelo a una pared en lugar de en mitad de la habitación aprovecha mejor el espacio disponible, y una esterilla debajo, además de proteger el suelo, permite deslizarla con facilidad hasta su sitio al terminar.

El error que sale caro: comprar una máquina que hay que desmontar para guardarla. Si guardarla cuesta más de un minuto, dejarás de hacerlo, y si además no cabe montada, acabarás no usándola. Es la razón número uno por la que estas máquinas terminan en el trastero.

Si el espacio es tu limitación principal, en la página de máquinas de remo plegables están las que mejor resuelven este problema, con sus medidas plegadas reales.

Si en ese mismo rincón también quieres trabajar fuerza, no hace falta ampliar el hueco: un set de mancuernas ajustables ocupa el espacio de una caja de zapatos y cubre el otro lado del entrenamiento, cardio y fuerza, sin sumar ni un metro cuadrado más.

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Si el espacio es lo primero que miras, la Kitopa de agua se pliega hasta quedarse en solo 96 cm de alto guardada, y la Sunny Health es la más ligera de la comparativa (10,2 kg) para mover sin esfuerzo.

Kitopa remo de agua (roble)299,99 € · se pliega a 96 cm de altoSunny Health compacta90,49 € · la más ligera, 10,2 kg
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